BIO-civilización

 

En una sociedad consumista como la nuestra, donde hemos alcanzado un importante desarrollo tecnológico a costa de sacrificar nuestro medio ambiente, el concepto de BIO-civilización puede interpretarse erróneamente como una sociedad basada en la llamada economía verde; pero esa es una abstracción tan recortada de la realidad, que es equivalente a pensar el mundo solo en tonos de gris.

Bio- significa vida, y por lo tanto, desde esta perpespectiva, una BIO-civilización es aquella que ama y protege la Vida en todas sus diversas formas de manifestación; lo cual incluye al Ser Humano, la Naturaleza, nuestra Madre Tierra y el Cosmos en su acepción más amplia. Por consiguiente, cuando llegamos a percibir que la Tierra es un Ser Vivo y con derechos, estamos en condiciones de afirmar que una BIO-civilización es aquella que se establece a partir del instante que la Humanidad comprende y acepta que su existencia co-evoluciona de forma interdependiente junto con la del planeta que hace posible su subsistencia, y lo hace al ritmo que le impone la dinámica universal.

biocivilizacinEsto nos conduce entonces, directamente a reformular el rol del Estado-Nación y los organismos internacionales, los cuales deberán reconfigurarse frente a los nuevos conceptos de BIO-civilización y Consciencia Colectiva; haciéndose necesaria la creación de nuevas formas de gobierno supranacionales, acordes con la arquitectura de una naciente Comunidad Planetaria Interdependiente, y con capacidad para representar genuinamente los derechos de la Madre Tierra.

 

Por tal motivo, el poder llegar a establecer una BIO-civilización implica todo un trabajo previo, consciente, comprometido y responsable de cada ser humano, para plasmar en forma conjunta: una Cultura de Paz y Unidad, la práctica de un Desarrollo Económico Sustentable, el diseño de una Cosmovisión Colectiva de Futuro y la gestación de una Consciencia Ciudadana Planetaria; teniendo en cuenta que cada una de estas visiones es codependiente de las otras cuatro, resultando entonces que no se puede desarrollar una, sin desarrollar simultáneamente todas las otras.

Lo cual pone en evidencia, que resulta imprescindible e impostergable, el comenzar ya mismo a gestar las BIO-redes que nos permitirán instrumentar todos estos conceptos en sincronía con el advenimiento de lo que el filósofo Edgar Morín ha definido como Antropolítica y Democracia Cognitiva; que no son otra cosa que la evolución de la democracia local y la política de partidos, hacia la implementación de una democracia global y una política de redes.

LEER MÁS: Libro Tiempos de Transformación, Capítulo 13.-

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